Batido de frutas, aguacate y semillas, ideal para la pérdida de apetito asociada a la quimio

Durante el tratamiento de quimioterapia es habitual que las personas con cáncer tengan falta de apetito (anorexia) o disminución del mismo (hiporexia).

Comer durante la quimio a veces es una ardua tarea debido a los efectos secundarios como las náuseas, la pérdida de apetito, las úlceras en la boca, etc.  Y esto puede derivar en una malnutrición que es una complicación común que afecta a la eficacia del tratamiento y afecta a la supervivencia del enfermo. La desnutrición también disminuye la calidad de vida, ya que influye sobre la función muscular y favorece o intensifica los síntomas depresivos.
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Hoy os traigo un batido que suele gustar a la mayoría de enfermos, tanto niños como adultos y es rico en grasas y proteínas y nos va a ayudar a prevenir esa desnutrición.
  • BATIDO especial para el tratamiento de quimioterapia
 
Se prepara batiendo fruta con agua, agua de coco o leche vegetal. Podemos añadir endulzantes naturales como dátiles, pasas, estevia o xilitol. Y añadiremos un extra de nutrientes como copos de avena, aguacate, frutos secos y semillas. Los frutos rojos son ideales para nuestros batidos por su sabor, bajo índice glucémico y propiedades anticáncer. Los batidos debemos beberlos sorbo a sorbo para no elevar los niveles de azúcar en sangre de forma rápida. Aunque al añadir grasas saludables como aguacate y semillas este pico de glucemia no se va producir. Para reducir la glucemia y añadir nutrientes podemos añadir hojas verdes, pero por experiencia propia muchos enfermos rechazan el sabor cuando añadimos estos vegetales. Empecemos con los de frutas y luego vayamos añadiendo hojas verdes a nuestros batidos.
Este batido es una importante fuente de:

Omega 3 (semillas de lino)

  1.  Omega 9 (aguacate)
  2.  Proteinas (semillas de cañamo)
  3. Vitamina A, C y K
  4.  Minerales: hierro, calcio, yodo, magnesio, zinc, selenio, etc.
  5.  Fibra insoluble (copos de avena, fruta con piel)

PROPIEDADES:

Los omega 3 aportan flexibilidad a nuestras células y permiten un correcto funcionamiento de nuestro corazón y de nuestro cerebro. Tienen un efecto antiinflamatorio, lo que dificulta el crecimiento de las células cancerígenas; estimulan el sistema inmune y fluidifican la sangre. Además, nos aportan vitalidad y energía. Las mejores fuentes de omega 3 son las semillas de lino y chía, las hojas verdes, las algas y el pescado azul. De entre todas las hojas verdes destacan las espinacas, las lechugas más verdes, la rúcula y la verdolaga.
La vitamina A es antioxidante y ayuda a eliminar los radicales libres, tan importantes en el origen del cáncer. Protege la piel y las mucosas, por lo que también disminuye el riesgo de aparición de cáncer de boca, estómago, colon y cuello uterino.
La vitamina C es un buen antioxidante y actúa bloqueando la acción de los radicales libres; interviene en la síntesis de colágeno, en la producción de hormonas, estimula el sistema inmune y aumenta la absorción de hierro a nivel intestinal.
Durante la quimioterapia se destruye la flora intestinal y nuestro organismo no es capaz de sintetizar vitamina K, pues de esta función se encargan de forma natural las bacterias de nuestro intestino. La vitamina K es necesaria para los procesos de coagulación y previene algunos cánceres como el de piel e hígado. Al tomar batidos ricos en frutas y hortalizas ingerimos esta vitamina, que estaría en déficit durante el tratamiento con citostáticos.
La fibra insoluble nos permite absorber gran parte de los tóxicos presentes en nuestro aparato digestivo. Actúa como una esponja que aspira los tóxicos procedentes de una mala alimentación, como restos de pesticidas, metales pesados, benzopirenos, aditivos, colorantes y muchos de los productos de desecho que genera nuestro cuerpo. Recuerda que nuestro cuerpo está en constante cambio y renovamos nuestras células con frecuencia. Esta renovación celular produce abundante «basura» que va a parar a nuestros intestinos. Si tomamos abundante fibra insoluble, presente en las hojas verdes, en la piel de la fruta, en las semillas, los frutos secos y los cereales integrales, podremos eliminar gran parte de esta basura
  • ¿Qué necesito para preparar un buen batido?
  1.  Una batidora potente
Con una batidora potente podrás romper las paredes celulares y también la celulosa (no se rompe adecuadamente con la masticación), y aprovechar así al máximo los nutrientes presentes en los vegetales. Existen batidoras especiales para preparar estos batidos, como la Vitamix®, son batidoras muy potentes que permiten obtener batidos de consistencia suave y fácil de digerir. Con este tipo de batidoras el calentamiento es mínimo (ninguno si se emplea agua o zumo enfriados en la nevera), ya que tritura en muy poco tiempo y sus cuchillas están especialmente diseñadas. De este modo se aprovechan al máximo los nutrientes. Podéis comprobar que la textura con una batidora de este tipo es totalmente diferente que con una batidora normal. El batido queda totalmente emulsionado y suave (a pesar de utilizar vegetales muy fibrosos) y el sabor mejora.
Pero si dispones de una batidora normal no te preocupes. Lo importante es acostumbrarte a tomar este tipo de batidos.
  • ¿Cuánto tiempo tengo que batir?
Si tienes una batidora potente tipo Vitamix® con triturar entre 30 segundos y 1 minuto es suficiente. Si la batidora es convencional tendrás que trocear los ingredientes finitos y batir unos minutos hasta obtener una textura cremosa y sin grumos.
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Ingredientes

2 peras
100g de fresas
1 aguacate

1 cucharadita de xilitol
1 cucharadita de semillas de cañamo
1 cucharada de semillas de lino molidas
3 nueces
1 vaso de agua, agua de coco o bebida vegetal fría
1 cucharada de copos de avena
Preparación
Batir hasta obtener la textura de un smoothie.
*Podéis añadir cubitos de hielo si queréis que esté más frío.
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Sobre Odile Fernández

Soy médico de familia y madre de dos niños (2007 y 2013). Vencí en 2010 un cáncer de ovario con metástasis con solo 5% de probabilidades de supervivencia. Tras iniciar el tratamiento convencional, cambiar la forma de alimentarme y la forma de afrontar la enfermedad las metástasis desaparecieron de mi cuerpo en poco tiempo. A raíz de mi propio proceso y de investigar en profundidad los estudios científicos disponibles sobre dieta y factores causantes del cáncer, decidí divulgar mi experiencia y conocimientos a través de mi blog Mis recetas anticáncer e impartir conferencias y talleres por toda España. Soy autora de los libros “Alimentación anticáncer” (autoedición) y “Mis recetas anticáncer: alimentación y vida anticáncer” (Editorial Urano).