- Tóma un día y toma una decisión cada la vez.
Trata de concentrarse en resolver solo los problemas de hoy. Evita proyectar los peores escenarios para el futuro. Dar un pequeño paso a la vez puede ayudarte a sentirse menos vulnerable y brindarte un mayor nivel de control.
- Pide apoyo.
Sé abierto con su familia y amigos acerca de cómo te sientes y cómo pueden apoyarte. Ofrece ejemplos específicos, tales como: ir a caminar contigo o simplemente escuchar cuando quieras hablar.
- Comunícate con tu equipo de atención médica.
Si experimentas efectos secundarios a corto, largo plazo o tardíos, infórmales. No sufras en silencio. Hay cosas que pueden hacer para ayudar a mitigar muchos de los problemas que estás experimentando.
- Mantén tanto control de tu vida tanto como sea razonable.
Haber tenido cáncer puede hacer que te resulte difícil sentirte a cargo de tu vida. Toma medidas para retirar algunas de las actividades o decisiones que hayas delegado en otros mientras estabas bajo tratamiento.
- Reconoce y expresa tus sentimientos.
Un diagnóstico de cáncer puede desencadenar muchas emociones fuertes. Tómate el tiempo para escucharte a sí mismo. Encuentra formas constructivas de expresar tus sentimientos a través de la escritura, la conversación, la actividad física o actividades creativas. Considera el apoyo profesional si sientes que la depresión o la ansiedad están obstaculizando tu capacidad para funcionar bien.
- Busca el apoyo de otros sobrevivientes de cáncer.
A menudo, las personas encuentran una sensación de comodidad cuando se comunican con otras personas afectadas por el cáncer. Pregúntale a tu médico, enfermera o trabajador social acerca de los grupos de apoyo locales.
- Aprende técnicas de relajación.
«Relajación» se refiere a un estado físico tranquilo y controlado que mejorará su bienestar. La relajación es algo que quizás tengas que aprender a incluir en tu día, pero es importante hacerlo. Considera la posibilidad de escuchar música que te haga feliz, leer un libro o dar un paseo. Los programas de yoga, tai-chi o meditación también son útiles. Tómate el tiempo para disfrutar el momento.
- Haz lo que te gusta.
Intenta encontrar el humor en los momentos inesperados de cada día. Considera actividades que disfrutes y puedas hacer cómodamente. Si necesitas pasar tiempo a solas, permítete eso.
- Elije un estilo de vida saludable.
Nunca es demasiado tarde para hacer cambios que mejoren tu bienestar. Mejorar la dieta, incluir el ejercicio en la rutina y mantener la intimidad son formas de sentirse mejor tanto física como emocionalmente.
- Mantén un espíritu de esperanza.
La esperanza es deseable y razonable. Puede ser aterrador después del cáncer establecer metas, pero comienza poco a poco y disfruta de los placeres diarios. Es posible que desees redefinir cómo y cuándo experimentas la esperanza centrándote en sus creencias espirituales, costumbres culturales y conexiones familiares.