Ante el diagnóstico de cáncer es habitual que los pacientes y sus cuidadores te pregunten qué pueden hacer.

Te compartimos las cuatro cosas básicas que deberían hacer para empezar los tratamientos médicos más fuertes tanto a nivel físico como a nivel mental.

1. Visitar a un psico-oncólogo: el cáncer es un diagnóstico que demoledor a nivel emocional. Es bueno visitar a un psico-oncólogo para que les ayude a ordenar todas aquellas emociones que se han despertado. Los miedos, la angustia, la rabia, etc.

2. Hacer ejercicio físico a diario: siempre dentro de sus capacidades y adaptado a su estado de salud. El ejercicio físico reporta múltiples beneficios. Mejora el estado de ánimo, facilita la digestión, abre el apetito, ayuda conciliar el sueño y a descansar mejor por la noche y según los estudios científicos más recientes facilita la recuperación de la salud.

3. Adoptar una alimentación mediterránea: según el estudio PREDIMED la dieta mediterránea es la que más beneficios reporta a los pacientes de cáncer. Además es la que mejor se puede ir adaptando a los efectos secundarios de los tratamientos médicos. Ojo ya que muchos pacientes piensan que llevan una dieta mediterránea ya que estamos en la región. Sin embargo a muchas dietas les falta variedad de hortalizas, frutos secos y semillas crudas, legumbres y les sobran procesados y proteína animal.

4. Buscar la paz interior: es importante que busquen un rato para estar en pa. Algunos la encontrarán rezando, otros meditando, otros charlando con su pareja o con un/a amigo/a de cosas que no sean el cáncer, otros tejiendo, otros pintando, etc. Estos momentos de paz interior, de conexión con la vida mejoraran y mucho su calidad de vida.

Estas cuatro cosas las pueden hacer desde el momento del diagnóstico hasta la remisión completa. Incorporarlos a su día a día les ayudará no solamente a recuperar la salud si no a evitar también que el cáncer vuelva según han indicado múltiples estudios científicos.